HaZ qUe Tu HiJo VaLgA!!!!!!!

Hola mamá!! Este blog lo hemos creado para ti!!





Queremos brindarte unformación que te ayudará a fomentar los valores de nuestra sociedad en tu hijo.
Aquí te vamos a hablar sobre algunos valores y la forma en que puedes desarrollarlos en tus pequeños, con el fin de que los niños en un futuro tengan un peso positivo en la sociedad y una vida más fácil.

2 de junio de 2010

VaLoRiToS!!



Te presentamos algunos de los valores indispensables en la vida de tu hijo:

1. Amistad: La amistad es algo más que un afecto, es amor. Es una perspectiva moral. La amistad tiene sus exigencias: Franqueza, apertura, capacidad de aceptar críticas y halagos, lealtad, sacrificio, etc. Suele surgir de intereses y metas comunes. Un amigo es mucho más que un conocido. Se requiere mucho tiempo y esfuerzo para establecerla y gran trabajo para mantenerla. Los padres no somos amigos, los padres somos padres por encima de todo y de una forma muy superior. A un amigo lo pueden rechazar, a un padre no.



Forma de practicarla: Todos los padres saben que para los hijos es fundamental la elección de amigos, pues eso les indicarán el rumbo que van a seguir en la vida. Los buenos amigos elevan nuestro desarrollo moral e intelectual y los malos amigos lo disminuyen y en ocasiones lo destruyen. Los padres deben enseñar a los hijos, a reconocer las falsas amistades y a que comprendan en que son nocivas para ellos. También los padres deben dar ejemplo con sus propias amistades, con las que se relacionan. Una actividad de maduración profunda para un joven, puede ser el trabajar la amistad con otro alumno que no tiene amigos, porque es nuevo o porque es menos afortunado en los estudios o en la sociedad.

El aspecto mas activo de la amistad se refleja en estas frases: ”Para tener un amigo, sé un amigo” y "Los amigos no permiten que sus amigos,se dañen asi mismos”.

Algunas circunstancias donde se ven claramente la fuerza e intensidad de la amistad:
- Los amigos que permanecen unidos en la adversidad.
- Los amigos que dan mas de lo que esperan recibir.
- Los amigos que para mejorar, se inducen mutuamente.
- Los pequeños actos, grandes sacrificios o acciones heroicas, realizadas por amistad.

2. Autodisciplina: Quiere decir, discípulo de uno mismo. Es imprescindible para mantener el control sobre nuestra vida y desarrollo. Con élla conseguiremos la formación de hábitos mediante la puesta en práctica. Podremos plantearnos desafíos que nos permitan obtener los logros propuestos. Nos ayuda a tener orden y rigor en nuestras cosas.



Forma de practicarla: Es indispensable para poder conseguir los objetivos
propuestos en la escuela o en la casa. Servirá para hacer la tarea sin retrasos ni excusas. También para cumplir los horarios de llegada a la escuela y de empezar y terminar las tareas. Para distribuir el tiempo dedicado a los estudios, deportes, descansos, televisió

n, juegos, lecturas, etc.

Podrán ponerse desafíos y hacer programas con tiempos, objetivos y controles parciales. Irán viendo los resultados y apreciaran los avances. Los alumnos que tienen diseñado un programa de horarios para sus actividades, tienen muchísimas más posibilidades de obtener mejores resultados en sus estudios.

3. Compasión: Es un valor que tiene en cuenta la realidad de otras personas. Es bondad, benevolencia, amistad. Es una actitud hacia la camaradería, la unión y el compañerismo en los momentos difíciles. Auxiliar al que está en desgracia. Modera el egoísmo agresivo del individuo.



Forma de practicarla: Si se ha acostumbrado a los hijos a distinguir con claridad entre lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, encontrarán muy sencillo aplicarla ante situaciones que diariamente se le presentan con sus compañeros de clase. Siempre habrá un momento, donde podrán ayudar a alguien con tareas que el otro no puede hacer. De esta manera, reforzarán sus propios conocimientos y dejan un buen sabor de boca en quien ha sido ayudado. Normalmente las obras buenas, se esparcen rápidamente y siempre la ayuda realizada se recibe devuelta, multiplicada por mil. Lo que crea un flujo y reflujo de ayuda, que beneficia escolarmente, a todos los que practican el valor de la compasión.

Enseñar a practicar la compasión, elimina el grave problema de la discriminación por razas, sexos, economías, religiones, etc. Por eso los hijos educados en la compasión, se pueden desenvolver en todos los ambientes, pudiendo sacar buen provecho de situaciones, donde otros no pueden entender el convivir.

4. Coraje: El coraje consiste en saber que es lo que se debe temer. Lo contrario del coraje es la temeridad, que algunos la confunden con la falta de miedo. El coraje en las personas bien formadas, sale a relucir frente a las injusticias. Realizando actos de valentía, nos volvemos valientes y cuanto más valientes somos, más capacidad de resistencia poseeremos. El coraje sirve para actuar con inteligencia, ante situaciones desafiantes.



Forma de practicarla: Los padres deben fomentar también este valor, pues ayudará a los hijos a sacar fuerzas de las flaquezas. Les enseñará a luchar fuerte, en lo que consideran retos de estudios, trabajos o relaciones. Habrá cosas que las hagan en función de un reto, que ellos mismos se propongan. Dominarán el miedo al ridículo, serán valientes en defensa de los demás, incluso hablando por los que no tienen voz. Los padres también deberán enseñar a los hijos a acompañar a otros que estén en circunstancias difíciles. Esto permitirá que los jóvenes adquieran coraje y aprendan a manejar su confianza y su temores, aprendiendo también a distinguir que es lo correcto, incluso dominando su voluntad.

5. Honestidad: Es la capacidad de decir y hacer la verdad. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, pero necesita práctica y estudio para conseguir la integridad. La mentira es una fácil herramienta de ocultamiento y cuando se emplea a menudo degenera en un vicio maligno. Es imprescindible para las relaciones humanas, para la amistad y para la autentica vida comunitaria. El engaño produce mucho más daño, que las dificultades que acompañan a la honestidad.



Forma de practicarla: Los padres deben enseñar con su propio ejemplo toda
s las variantes de la honestidad, incluyendo la del trabajo bien hecho. Deben tomarla en serio y practicarla diariamente, para que se afinque en la mente de los jóvenes. Es una de las virtudes mas difíciles de mantener en la escuela, pero cuando se practica con frecuencia, deja una fama permanente. Los padres deben enseñar que “no es lo mismo ser honesto, que parecer honesto”. A la larga la honestidad es rentable para todos los humanos, aunque cueste sacrificio no dejarse llevar por determinadas malas costumbres. Copiar o hacer trampas en los exámenes, es engañarse uno mismo y a la larga o a la corta no se obtiene nada más que perjuicios. La honestidad de un joven con su ejemplo, enciende más honestidad en sus compañeros.

6. Lealtad: Es la verdadera unión con la familia, amigos, profesores y grupos con los que hemos decidido identificarnos. Siempre intentaremos que sea mutua. La verdadera lealtad sobrevive a los contratiempos, resiste a la tentación y no se acobarda ante los ataques. Es diferente de la amistad, aunque algunas veces van de la mano. Las lealtades conflictivas, pueden imponer decisiones desagradables, pero analizándolas inteligentemente, se pueden poner en sus justos términos, pues no siempre son antagónicas.



Forma de practicarla: Los padres tienen que enseñar y dialogar con los hijos, sobre cuales son las verdaderas lealtades que los hijos deben tener, aclarándoles las prioridades, compatibilidades e incompatibilidades, con la formación que se ha adquirido y el estilo de vida que se quiere llevar. Ser leales a las buenas causas es un signo de gran humanidad. La lealtad mal entendida es lo que esclaviza a muchos jóvenes, en su pertenecía a las pandillas. En las pandillas se entra bastante fácil, pero cuando se entra, ya no se puede salir.

Es fundamental enseñar con el ejemplo, a ser leales a los principios educativos, sociales y cívicos. También a los ancestros familiares, a los amigos cuando tienen problemas, a las buenas causas, etc. Será una enseñanza que deberá aplicarse durante la vida escolar y que perdurará para toda la vida.


7. Perseverancia: La perseverancia es crucial para el éxito, si está unida a la inteligencia práctica. Ha sido siempre un ingrediente esencial para el progreso humano. La continuidad y la persistencia son irresistibles, para aguardar la oportunidad. Perseverancia es: Resistir, tenacidad, constancia, paciencia, insistir, etc. Lo contrario es el abandono, los titubeos y la falta de determinación.



Forma de practicarla: Los padres, por medio del ejemplo, deben alentar a los hijos a perseverar, insistiendo en el esfuerzo de perfeccionarse a si mismos, de mejorar su propia suerte e intentar mejorar la suerte ajena. Unida a las otras virtudes, la perseverancia, no tiene límites para intentar una y otra vez seguir realizando los esfuerzos necesarios para obtener los objetivos que nos hayamos propuesto. La perseverancia es la fuerza que hace que no abandonemos retos propuestos, incluso en los momentos más difíciles, e intentar una y otra vez hasta conseguir los objetivos. Esta actitud supondrá ante otros jóvenes el deseo de imitación y la virtud se multiplicará, cuando otros vean los esfuerzos realizados y los logros conseguidos. Los entrenamientos para los deportistas pueden ser aburridos, pero perseverando en ellos, es la única manera de lograr los triunfos. El repaso continuo de las lecciones más difíciles y aburridas, supondrá un buen ejemplo de la perseverancia. El ahorro sistemático de dinero, aunque sea poco, es otra forma de practicar la perseverancia.


8. Responsabilidad: Significa tener la capacidad, madurez y responsabilidad de responder de nuestros actos. Las personas maduras, son las que se hacen cargo de si mismas y de sus conductas. Lo contrario son las excusas, la falta de compromiso y evadir las obligaciones. Es necesario la práctica y el ejemplo, para cultivar la responsabilidad de forma clara, coherente y acorde con las aptitudes de los hijos. No debemos avergonzarnos, cuando nos invitan a participar en actos de manifiesta responsabilidad.



Forma de practicarla: Educar a los hijos en la responsabilidad empieza, desde muy pequeños en la casa, con el cumplimiento de pequeñas tareas. Si con el ejemplo y la práctica continua de los padres, se consigue introducir esta virtud en el comportamiento diario de los hijos, cuando lleguen a la escuela tienen andado ya un camino muy importante, pues responderán ante sus maestros, padres y compañeros con firmeza, ante las obligaciones contraídas en el desempeño de sus obligaciones. Serán responsables de sus horarios, tareas encomendadas, calidad exigida, actitud ante los demás, utilización de materiales propios y ajenos, voluntariados prometidos, aseo necesario, vestimenta, dinero para administrar, etc. La responsabilidad conlleva implícita la satisfacción del deber cumplido ante la comunidad, la familia y ante si mismo.


9. Trabajo: El trabajo es el esfuerzo aplicado, en aquello a lo cual nos dedicamos para lograr algo. No es la tarea con la cual nos ganamos la vida, si no aquello que hacemos con nuestra vida. Lo opuesto al trabajo, no es el ocio ni la diversión, es la pereza, el hecho de no invertir en nuestras aptitudes. Las tareas escolares, las que hacen en el hogar y las realizadas en equipo, son trabajos no remunerados, se hacen porque son necesarios.

Forma de practicarla: Para ayudar a nuestros hijos a que sean felices y que disfruten de la vida, necesitamos ofrecerles dos cosas: La práctica en hacer varias cosas que requieran un nivel de esfuerzo y compromiso, compatible con cierta inversión personal en la actividad y el ejemplo de nuestra propia vida. Hay que ayudarles a que encuentren una vocación profesional y que disfruten de ella. El hábito del trabajo se debe fomentar desde muy pequeños, en las tareas personales y de la casa. El aseo personal, la ayuda en la cocina, hacer las camas, pequeños recados, etc. Todas las tareas domesticas, requieren aprendizaje y se puede hacer alegremente y con orgullo, o a regañadientes y a disgusto. No hay tareas indignas, sólo actitudes indignas. El trabajo está íntimamente asociado, con la mayoría de las otras virtudes, por eso forman un conjunto inseparable. Fomentar en los hijos el concepto del trabajo bien hecho y a tiempo, será un paso muy importante para su formación escolar y profesional. Las empresas y los profesores, enseguida distinguen quienes han sido bien educado en sus años jóvenes en la virtud del trabajo.

A partir de esta virtud, nacen los conceptos del voluntariado gratuito, bien en la escuela o en la sociedad. Fomentarlo es ayudar a que practiquen de niños, lo que el día de mañana, podrá ser una experiencia que le servirá parea distinguirse de los demás.

2 comentarios:

Yaneth y Daniela dijo...

Muy buen trabajo....no habia leido una explicación tan clara de los valores, y la manera en que los puedes poner a practica, muy bien. Yaneth

Citlalli dijo...

En general me pareció muy bueno su Blog, tiene muchas cosas que lo hacen bastante llamativo, como los videos, las fábulas y las canciones. Ésta parte en especial, fue la que más me agradó pues explican de manera muy clara cada valor, además de mencionar como se puede prácticar cada uno y es algo que les ayudará mucho a las mamás. ¡¡BIEN!!